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Miriam Bettinetti Luque

Miriam Bettinetti Luque

Dpto. Biología Celular, Genética y Fisiología.
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Sobre mí

Soy graduada en Biología (2020) y tengo un máster en Biología Celular y Molecular (2021), ambos por la Universidad de Málaga. Actualmente realizo mi tesis doctoral en el departamento de Biología Celular, en grupo NeuroAD. En general mis investigaciones tratan de arrojar luz sobre los cambios moleculares que acontecen en el tejido adiposo blanco y su implicación en la enfermedad de Alzheimer, con el objetivo de encontrar nuevas dianas terapéuticas claves en el desarrollo de terapias efectivas.

Edad
25 años
Correo electrónico
Área de trabajo
Área de Biología Celular
Grupo de investigación
NeuroAD
Líneas de investigación

La línea de investigación se centra en el estudio de la influencia del tejido adiposo blanco en la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Para ello colabora en un proyecto internacional de la Alzheimer Association.

Resultados destacables

El tejido adiposo visceral (es decir, la grasa corporal) ejerce una influencia negativa, participando en la progresión acelerada de la enfermedad de Alzheimer

Institución
Universidad de Málaga/ IBIMA
Vocación

Desde que era una niña, la ciencia siempre me ha fascinado. Recuerdo vívidamente el día que comenzó mi curiosidad científica. De vuelta en la escuela secundaria, mi entusiasta y apasionada profesora de biología, Inmaculada, nos hizo una pregunta fascinante: “¿Habéis notado que pensamos con un trozo de carne?”. Esto despertó mi curiosidad por conocer los mecanismos moleculares que permiten el pensamiento y la memoria, y entender las vías que fallan en los pacientes con demencia. También me impulsó a creer que un mundo libre de estas condiciones era posible, gracias al trabajo de los investigadores, y comencé a pensar que yo podía contribuir a lograr ese objetivo. Doce años después por fin estoy persiguiendo mi sueño: he iniciado mis estudios de doctorado para encontrar nuevas dianas terapéuticas para una patología neurodegenerativa devastadora, la enfermedad de Alzheimer.
Actualmente, continúo desarrollando mi actividad científica gracias al impulso de mi familia y mi mentor, así como a una gran vocación personal y profesional. El conocimiento que generamos como investigadores repercute de manera directa en el bienestar de los pacientes de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Tal y como dijo Severo Ochoa “la ciencia siempre vale la pena porque sus descubrimientos, tarde o temprano, siempre se aplican”, lo que convierte a la investigación biomédica en una de las disciplinas más gratificantes que existen.

Deseo científico

El hecho de que hayan acontecido más de 100 años desde que Aloïs Alzheimer describió la enfermedad y carezcamos de tratamientos eficaces para paliar la sintomatología, convierte a la EA en uno de los principales retos de la medicina en el siglo XXI. No obstante, en estas dos últimas décadas se ha avanzado de forma significativa en el conocimiento de la patofisiología de esta enfermedad y se están testando innovadores tratamientos que parecen ser capaces de modificar el avance de la patología. Mi deseo científico sería que se genere un nuevo fármaco que mejore la calidad de vida de los pacientes de Alzheimer y poder contribuir a incrementar el conocimiento que haga posible su desarrollo