Investigadores descifran cómo los bosques reliquia de Sierra Nevada se adaptan al clima extremo de la alta montaña
29 enero 2026

Investigadores descifran cómo los bosques reliquia de Sierra Nevada se adaptan al clima extremo de la alta montaña

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La Universidad de Málaga lidera una investigación pionera que analiza, por primera vez de forma integrada, el calendario biológico y los rasgos funcionales de estos ecosistemas únicos, clave para su conservación en un contexto de cambio climático

Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga ha llevado a cabo dos estudios científicos complementarios que permiten comprender en profundidad cómo funcionan y se adaptan los bosques caducifolios de invierno que sobreviven como reliquias climáticas en la alta montaña del sur de Europa. Los trabajos, publicados en las revistas Nordic Journal of Botany y Phytocoenologia, se han llevado a cabo en una zona de conservación prioritaria del Parque Nacional de Sierra Nevada, concretamente en la Dehesa del Camarate, en el municipio granadino de Lugros.

Estos bosques, de origen glaciar–interglaciar, crecen entre los 1.300 y los 1.900 metros de altitud, en laderas umbrías y próximas a cursos de agua alimentados por el deshielo. A diferencia del bosque mediterráneo típico, dominado por especies perennifolias (de hoja perenne) como la encina o el alcornoque, estas formaciones están compuestas mayoritariamente por árboles caducifolios (de hoja caduca) de invierno, adaptados a inviernos fríos con frecuentes nevadas.

En total, los investigadores han estudiado 18 especies de árboles y de arbustos, entre ellas robles, fresnos, arces, cerezos silvestres, sauces de montaña y especies protegidas como el tejo y el abedul.

El calendario vital del bosque: cuándo crece, florece y descansa

El primero de los estudios aborda la fenología completa de estos bosques, es decir, el calendario anual de sus principales fases biológicas: brotación de hojas, floración, fructificación, dispersión de semillas y caída de hojas.

Los resultados muestran un patrón anual muy definido y estrechamente ligado al microclima. El periodo de mayor actividad se concentra entre marzo y junio, cuando se produce el máximo crecimiento y la mayor parte de la floración, con un pico especialmente marcado en el mes de mayo. A partir de agosto, predominan la fructificación y la dispersión de frutos, mientras que la caída de hojas se extiende progresivamente hasta diciembre.

Durante los meses más fríos, entre diciembre y febrero, los árboles entran en un estado de letargo invernal, permaneciendo sin hojas y conservando únicamente las yemas. Los expertos señalan que este ritmo fenológico distingue claramente a estos bosques del típico bosque mediterráneo de encinas y alcornoques del sur de la península Ibérica y tiene importantes implicaciones para la fauna, la polinización, la producción de frutos y la gestión del espacio natural.

Investigadores descifran cómo los bosques reliquia de Sierra Nevada se adaptan al clima extremo de la alta montaña
Área estudiada -zona rayada- en el Parque Nacional de Sierra Nevada.

Rasgos para la supervivencia

Por su parte, el segundo trabajo se centra en analizar los rasgos funcionales y adaptativos que permiten a estas especies sobrevivir en un entorno de media y alta montaña que marca, además, el límite superior del bosque en Sierra Nevada.

El estudio revela que la mayoría de los árboles presentan alturas moderadas, entre 6 y 12 metros, como respuesta a las condiciones climáticas y a la altitud. Además, más del 80 % de las especies analizadas son caducifolias, con hojas de vida relativamente corta —entre seis y ocho meses— y de textura blanda, lo que indica una adaptación eficaz a inviernos fríos y con nieve y a veranos secos.

A partir del análisis de variables como el tamaño y peso de las hojas, la altura de las plantas o el peso de semillas y frutos, los investigadores han identificado ocho grandes grupos funcionales, que agrupan especies con estrategias ecológicas similares, aunque pertenezcan a géneros o familias botánicas distintas.

En este sentido, el profesor Andrés V. Pérez Latorre, investigador del Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal de la Universidad de Málaga y uno de los responsables de la investigación, asegura que "este enfoque permite simplificar la complejidad del ecosistema y resulta especialmente útil para la gestión y conservación, al reducir el seguimiento de 18 especies individuales a un número manejable de grupos con comportamientos funcionales comunes".

Investigadores descifran cómo los bosques reliquia de Sierra Nevada se adaptan al clima extremo de la alta montaña
De derecha a izquierda, Andrés V. Pérez Latorre, Manuel Pavón Núñez y Noelia Hidalgo Triana junto a un abedul (Betula fontqueri). /Andrés V. Pérez Latorre
Investigadores descifran cómo los bosques reliquia de Sierra Nevada se adaptan al clima extremo de la alta montaña
Recogida de datos de yemas invernantes. /Andrés V. Pérez Latorre

Conservación en pleno cambio climático

Ambos estudios coinciden en señalar que estos "bosques reliquia" están íntimamente ligados a condiciones microclimáticas muy específicas, como la orientación norte de las laderas, la presencia de arroyos permanentes y la frecuente nieve en invierno. "Esta relación de dependencia los convierte en ecosistemas de alto valor ecológico, pero también especialmente sensibles a las alteraciones climáticas", explica el profesor Pérez Latorre. El equipo de expertos subraya la utilidad de estos "laboratorios naturales" en un escenario de calentamiento global y aboga por el conocimiento detallado de sus ciclos biológicos y de sus adaptaciones funcionales como base científica y sólida. "Todo lo anterior, añade el investigador, es clave para diseñar estrategias de conservación y gestión adaptativa, fundamentales en un contexto de cambio climático y aumento de eventos extremos".

Junto a Pérez Latorre, el equipo de investigadores de ambos estudios, que forman parte de una tesis doctoral en curso del programa de doctorado Diversidad Biológica y Medio Ambiente, lo completan Manuel Pavón Núñez (doctorando) y Noelia Hidalgo Triana (Profesora Titular) del mismo departamento.

Pavón-Núñez, M., Hidalgo-Triana, N. and Pérez-Latorre, A.V. (2025), Phenology in winter-deciduous relict Mediterranean forests as a tool to understand their adaptation to climatic seasonal cycles. Nordic Journal of Botany, 2025. https://doi.org/10.1002/njb.04530

Pavón-Núñez, M.; Hidalgo-Triana, N.; Pérez-Latorre, A. V. (2025), Functional traits and groups in relict winter deciduous forests in a mountain refugia (Sierra Nevada. Iberian Peninsula). Phytocoenologia, 2025. https://doi.org/10.1127/phyto/2025/0468